divendres, 12 de desembre del 2014
diumenge, 7 de desembre del 2014
GALL
Gall que cimeges en la torre més alta,
heus-me ací en la partió de la nit i l’aurora.
En la nit del temps crida sempre el teu cant.
Temps difunt, temps difunt, et veig
com un riu allargant-se en la fosca.
De la terra sóc hoste inexpert,
sempre en exili, dintre meu,
mirant les aigües entre murs
de la ciutat abandonada.
Gall que cimeges en la nit,
gall salvatge endinsat
en la boscúria espessa -qui no es mou
de la ribera trista, contemplant
el pas feixuc de l’aigua morta,
mai no et veurà ni sentirà el teu crit.
Però el bon caçador que es lleva
a l’hora greu entre la nit i l’alba,
sent la crida en el bosc,
ple de secretes aigües vives,
i pren el camí que duu
cap a la veu intacta.
Penell tocat per l’aurora,
al cim de tot de la flama,
pausadament gira el gall.
dins el Callat
EL GUANY
Mai no et rendeixis.
Gira’t del costat
on abans veies el penell
que et feia creure en l’últim crit
del gall dels boscos.
Entra
mar negre endins i baixa al fons.
Quan pugis, coraller, i t’hagis tret
el feixuc escafrandre,
t’hauràs guanyat una mar llisa
i el vol del gavià.
dins Vent d'Aram
Joan Vinyoli
dissabte, 6 de desembre del 2014
dijous, 6 de novembre del 2014
divendres, 24 d’octubre del 2014
diumenge, 12 d’octubre del 2014
Y la pintura había llegado a aburrirle. Durante muchos años había soñado com la ininterrumpida extensión de tiempo que le proporcionaría su retiro, como lo habían hecho los millares de directores de arte que también se habían ganado la vida trabajando en agencias de publicidad. Pero después de haber pintado casi a diario desde que se trasladó a la costa, había perdido el interés por lo que estaba haciendo. La apremiante exigencia de pintar había desaparecido, la empresa destinada a llenar el resto de su vida se había venido abajo. Ya no tenía más ideas. Cada pintura que hacía acababa pareciéndose a la anterior. Sus abstracciones pintadas con brillantes colores siempre habían ocupado un lugar prominente en la exposición de artistas locales de Starfish Beach, y las tres obras que aceptó una galería de la cercana población de turística habían sido vendidas a sus mejores clientes. Pero de eso habían pasado casi dos años. Ahora no tenía nada que mostrar. Todo se había quedado en nada. Como pintor era y probablemente sería siempre "el alegre remendón", ese mote del que había llegado a enterarse que le había puesto el hijo satírico. Era como si pintar hubiera sido un exorcismo. Pero ¿qué malignidad había sido destinado a expulsar? ¿El más antiguo de sus autoengaños? ¿O acaso dedicarse a pintar había sido un intento de librarse del conocimiento de que naces para vivir y, en cambio, te mueres? De repente estaba perdido en nada, en el sonido de las dos sílabas "nada" tanto como en la nada, perdido y a la deriva, y el temor empezaba a embargarle. No hay nada sin riesgo, pensaba, nada, nada, no hay nada que no se malogre, ¡ni siquiera pintar unos estúpidos cuadros!
Elegía, Philip Roth
Subscriure's a:
Missatges (Atom)
.jpg)